sábado, 28 de enero de 2012

El fluir de la vida.

Yo conozco un lugar que el arociris envidia, le teme y lo envidia, tiene más colores que él, pero no solo colores, también texturas y sabores, y ese lugar es, fuente de la vida, el mercado.

allá en el mercado, punto de convergencia, se respira la vida, se atraganta el sabor y se estremecen las texturas. Hay de todo y para todos, es el reino del sabor, dulce, amargo, picoso, acido y salado. Todo converge, lo suave con lo rugoso, lo picoso con lo dulce, lo ancho con lo pequeño, lo grande y ligero, todo ordenado en montoncitos que conviviven uno al lado del otro, en perfecta armonia.

Los tomates, las manzanas, la naranja y el maiz, la riqueza mexicana está reunida. Aquí no se habla de política sino de madurez y sabor, todo es vida. Son la 1 de la tarde y llegan los niños de la escuela, todos corren, saben a donde van, corren como chivos y pollos desbocados, todos juntos pero con direcciones propias. Sus mochilas rebotan en sus espaldas, sus caras sonrien, huelen la vida, los miles de olores, los cientos de colores. ¡Qué bonita infancia, qué bonito es vivir con el arcoiris a tu lado!

Pero ahí donde hay vida, hay muerte. Todo se vence, se desinfla como globo, cambia de color, de aroma, de textura y sabor, el tiempo se hace presente. Aquí en el mercado está la vida, está la muerte, está la vejez y la niñez, el verde y el rojo. Está la riqueza del país, quien diga que México es pobre, miente, seguramente nunca ha ido al mercado, nunca ha asisitido al espectaculo del ciclo de la vida, en un mismo lugar.

1 comentario:

  1. Qué bonito! Me encantó, y me alegra bastante que retomaras éste blog, creo que sería bueno que publicaras más seguido por acá :)

    Un enorme abrazo <3

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