El que escribe es un joven mexicano de 19 años de edad, nacido en Acapulco Guerrero, que se ha criado en un ambiente siempre cambiante.
He de decir que no me siento identificado con los que son mis contemporaneos, la gran mayoria de ellos, atajo. Leo su pensar y su sentir expresado en las redes sociales y me niego a aceptar que somos tan iguales y a la vez tan diferentes. Todos ellos expresan con gran ardor su sentir, buscan siempre las palabras precisas para hacerlo, no escatiman esfuerzos en hacernos saber cómo y el por qué de sus sensaciones.
Organismo expatriado es como me defino en este mundo, viviendo en la llamada sociedad de la información no leo y escucho más que la experiencia personal de la mayoria y no es que yo no haga lo mismo, me declaro culpable de ello, sin lugar a dudas. Pero no veo más que eso, sensaciones.
Los desiertos del alma.
No entiendo el por qué es que la platica gira en torno al dolor o felicidad generado por el corazón. Me atrevo a usar la frase expresada por Carrignton al decir que: "El sentimentalismo es una forma de cansancio", creo que es cierto más no entiendo el por qué.
Los desiertos del alma es una expresión de Eduardo Galeano, cuando la escuche por primera vez retumbo en mis adentros, sin saber el por qué nombro eso que yo no habia podido tildar, la falta de ideas, la ignorancia difundida entra cada uno de nosotros y que se ha apoderado de nuestra mente y corazón.
El no hablar más que de sentimientos refleja la pobreza del corazón. Contrario a lo que se cree el corazón no vive solamente de amor sino que necesita ideas para poder desarrollarse adecuadamente, no es un organo que merezca una dieta basada en una sola comida, se indigesta, necesita probar el sabor de la libertad para poder amar sin limites, necesita saber de opresión para que produzca amor para terminarla, palpar la pobreza para saber cuál es la verdadera riqueza, leer para crecer, escuchar a los demás para sensibilizarse, vivir la desigualdad para confirmar que todos somos iguales, conocer la discriminación para reafirmar que todos somos humanos.
Quiero expresar mi rechazo al corazón mutilado, el diseño más común refleja 2 protuberancias, una para las ideas y la otra para los sentimientos. No lo mutilemos, hagamoslo más sabio, demosle mayor capacidad de amar, no nos limitemos solamente a la pareja y familia, amemos al projimo, al que sufre, al que tiene hambre.
Deberías de ver la otra entrevista a Galeano, la que te pasé después. Me gustó mucho cuando dijo que él no era un intelectual porque los intelectuales tienen la cabeza divorciada del resto de cuerpo. Creo que aquí aplica lo contrario, tienen el cuerpo divorciado de la cabeza.
ResponderEliminarMe ha gustado, pero quiero ver una historia corta tuya, esas me gustan aún más! :)
Abrazo.