Una ves más, aquí estás. Pensé que te habias ido pero no, ¡qué iluso fui!.
Aquí estamos de nuevo, frente a frente, tus ojos clavados en mi mirada, nos observamos fijamente, sin parpadear, ambos sabemos lo que piensa el otro, se nos transpira por los poros.
Pensé que después de un mes y medio de no vernos ya nos abriamos olvidado, pero no. El recuerdo sigue tan vivo como hace tan sólo unos meses, no te sales de mi mente, ¡maldita seas!.
Fue como la primera vez, yo con un libro bajo el brazo y tú con tu tersa piel blanca, esa que llevas tan ceñida al cuerpo. Mira que nos has perdido el toque para conmigo, me sigues seduciendo como al inicio, me conoces, y me conoces bien, sabes donde tocar, ahí en donde más me pega, en el orgullo.
Vas y vienes, vuelves a pasar. Te contoneas frente a mi, me muestras tu cara más atractiva, la del poder. Tus multiples representaciones lo hacen frente a mi cara, me lo restriegan a cada instante que paso en tu casa. Vienes y me tocas, ahí, donde sólo tú sabes, en el orgullo. Lo haces una y otra vez, no cabe duda, me conoces bien, sabes que el poder me atrae, pero tú bien sabes que el poder de mandar no, sino el poder de hacer. El poder de tocar y transformar.
Tienes poder sobre mi, me conoces de tiempo atras, lo nuestro no es nuevo, ya tenemos tiempo enfrascados en esto, ya huele a rancio nuestra relación. Tú me conoces desde mis inicios, sabes lo que soy, pero sobretodo lo que fui, ese chico que empezaba a conocer, aquel niño que probo el dulce nectar del conocimiento, maldita droga, una vez que la pruebas y vives un día en su paraiso no la puedes dejar, siempre quieres más, más que el otro. Entre más consumes, mejor te sientes, lo demuestras a todas horas, en tu pensar, en el andar y a la hora de hablar, sobre ahí.
Cada vez que estoy en tu casa no puedo evitar el soñar y el sentir. No, no puedo. Me escondo en mis libros y revistas pero tú pasas frente a mi y me sonries, me dices, ven, vamos, yo sé que tú quieres. Más de dos años dudando, dos años pensando que te habia superado, pero no, la duda sigue ahí, y ahí seguira por largo tiempo.
¿Qué seria de nosotros si estuvieramos juntos? No lo sé, lo que sí sé es que tendriamos una relación tormentosa, llena de tensión, como esos amores apasionados pero que duran tanto, son fugaces pues. No me hubieras permitido crecer, me querrias para ti sola y eso no es justo. Sabes lo que pienso y lo que siento, también sabes lo que aspiro a ser. Tal vez no estaria escribiendo este texto como señal cierto coqueteo tardio, pienso que estaria quejandome amargamente de ti, por posesiva, sin lugar a dudas. También por tu poco compromiso social.
Pero estamos así, distanciados por el tiempo, nos vemos espeoradicamente pero, esos momentos me hacen flaquear, dudar y mira que eso no es facil.
Estuvimos tan cerca pero la ocasión se fue, no supimos aprovechar el animo del momento, tal vez fue lo mejor, sólo tal vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario